A la hora de usted escoger un condominio para vivir, toma la decisión de acuerdo a unas condiciones básicas: localización, costo, seguridad y ambiente físico.  El ambiente físico lo compone de manera general su jardinería, limpieza, áreas comunes, y estructura.  Dentro de la estructura se identifica si está pintado, su arquitectura y su uniformidad.  Así que la uniformidad se consigue de acuerdo a que todos los residentes mantengan un orden arquitectónico sobre el uso de la propiedad.

Pero, qué es la fachada:

En la Ley de Condominios se establece en su artículo 15 (e) lo siguiente: «Ningún titular u ocupante podrá, sin el consentimiento de todos los titulares, cambiar la forma externa de la fachada, ni decorar las paredes, puertas o ventanas exteriores con colores o tonalidades distintas a las del conjunto.  Se entiende por fachada el diseño del conjunto arquitectónico y estético exterior del edificio, según se desprende de los documentos constitutivos del condominio».

La instalación de cortinas, antenas, objetos colgantes, cubre faltas de aire acondicionado, verjas, entre otros afecta la uniformidad del condominio.

Por tanto asegúrese antes de instalar cualquier objeto en la fachada.  De no hacerlo se expone a multas y a demanda de no cumplir. Recuerde que el titular siempre será responsable por las acciones de sus inquilinos siempre y cuando no responda a los comunicados enviados por la Junta de Directores o su administración.

Importante: el desconocimiento de la Ley de Condominios o su reglamento no lo exime de su cumplimiento. Esto lo discutiremos en otro próximo blog.